(CNN) — Tres mujeres reconocidas por su lucha por los derechos de las mujeres en el marco de la Primavera Árabe y el avance democrático en África recibieron el Premio Nobel de la Paz este sábado en Oslo, Noruega.
En contraste con la del año pasado, en esta ocasión la ceremonia estuvo exenta de polémica.
La presidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf, y Leymah Gbowee, trabajadora social y defensora de la paz del mismo país, compartieron el premio con Tawakkul Karman, activista y periodista que este año jugó un papel clave de oposición en Yemen.
Las tres fueron elegidas “por su lucha no violenta por la seguridad de las mujeres y por los derechos de las mujeres a participar plenamente en el trabajo de construcción de la paz”.
“Desde que el Comité Noruego del Nobel tomó su decisión, la gente de Noruega esperaba verlas pararse sobre este escenario”, dijo Throbjorn Jagland, presidente del Comité.
“Han dado un sentido concreto al proverbio chino que dice que ‘las mujeres sostienen la mitad del cielo’”, dijo. “Por eso es que, al dar razones por el premio de este año, el Comité del Nobel estableció que ‘no podemos lograr la democracia y la paz duradera en el mundo a menos que las mujeres adquieran las mismas oportunidades que los hombres para impulsar el desarrollo en todos los niveles de la sociedad’. Les agradecemos por la esperanza que han despertado en nosotros”.







